sábado, 16 de marzo de 2013

ELBA ESTHER, ENGENDRO DE UN SISTEMA PODRIDO (Por Efraín Barrera)


Al último evento que  asistió Carlos Jongitud Barrios fue el realizado  en el Estadio Cuauhtémoc  de Puebla en 1988, para brindar el apoyo magisterial al entonces candidato del PRI a la presidencia, Carlos Salinas de Gortari; pero nunca se imagino que con ese pronunciamiento se estaba haciendo un “hara kiri” político que terminaría con su reinado  de 17 años frente del SNTE; porque para agradecerle el favor, salinas instrumentó  un madruguete en su contra;   lo hizo renunciar para erguir como nueva dirigente  magisterial a la maestra Elba Esther Gordillo Morales, acción con la que esta, traicionaba también a su protector el maestro jongitud.
                                                                                     
Precisamente,  Hace 24 años  Gordillo heredo un liderazgo de otro igualmente vitalicio, a quien tras  una componenda con salinas, se quedo en su lugar; Elba Esther  fue militante del PRI  desde 1970;  tres veces  diputada federal por ese partido,  fue premiada también, sin duda por su “rentabilidad electoral”,  con una senaduría en la LVII legislatura 1997-2002. Llego a ser incluso, coordinadora de la fracción priista en la cámara baja en el 2003.

 Después de ocupar varios cargos en la estructura de mando del PRI a nivel nacional,  llego a ser secretaria general  del CEN  el  4 de marzo del 2002;  una vez que fue acusada de traición por sus mismos compañeros de bancada  renuncio a ese cargo hasta  el 19 de septiembre del 2005, cuando ya Se había confirmado la relación de Gordillo y el Partido Nueva Alianza (PANAL), la cual formalizaba el rompimiento entre el SNTE y el PRI.

 Eso evidenciaba las componendas de la lideresa con Fox y sumaba una traición más a su desaseado pero invicto curriculum político; de hecho desde el 2003 ya le había declarado la guerra a Madrazo, siendo este, el aspirante por su partido a la presidencia de la república.

 En las maltrechas condiciones en las que el PRI se encontraba en esos años, era muy difícil cobrarle facturas a quien había mordido la mano que le dio de comer, desde el momento en que no quiso  llorar las  desventuras junto a sus compañeros de cuadrilla Labastida y Madrazo. Eso era demasiado para la lideresa del gremio sindical más grande de América latina.

Además de rica y  poderosa, Elba Esther  también se había convertida en un personaje siniestro; encarnaba el más  crudo ejemplo  de la  corrupción mexicana, su estridencia y  su   cinismo extremo, la convirtió en  una afrenta a la inteligencia de los mexicanos y en un inaceptable desfiguro político. No obstante, seguía siendo la estelar en las mejores pasarelas políticas mexicanas (del PRI por 30 años y del PAN por 2 sexenios).

Tras  su detención, el procurador general de la república Jesús Murillo Karam ha pretendido convencer a la opinión publica que  no hubo trasfondo político en los hechos, pero eso es demasiado difícil de creer; porque todo México sabia de las riquezas y los excesos de la maestra desde hace  varios años menos el gobierno con todo y sus redes de espionaje, por el contrario, el PRI la estuvo fortaleciendo cediéndole espacios de poder por décadas, incluso,  siendo acusada del asesinato del profesor Misael Núñez acosta en 1985 en el estado de México; que fue una razón por la que surgiera la disidencia que ahora se llama CNTE y que tiene sus principales bastiones en Michoacán, Guerrero y Oaxaca   

Por otro lado, también el PAN tuvo oportunidad de  juzgarla pero no lo hizo; antes bien  Vicente Fox y Felipe Calderón, le entregaron a la profe las direcciones de BANOBRAS y la Lotería Nacional, una subsecretaría de Educación y  el Sistema Nacional de Seguridad Pública como un botín extra para beneficio de sí misma.

Dice la revista proceso,   que solo por mencionar algunas propiedades de gordillo, “en la ciudad de México es dueña de 70 casas y departamentos de lujo, edificios, residencias, más un Partenón en Miami, donde   se deleitaba los fines de semana con bellos paisajes en la ciudad del sol”

 El encarcelamiento de la maestra tiene, sin duda, trasfondo político, porque la gota que derramo el vaso fue la confrontación que protagonizo con el titular de la SEP Emilio chuayfet Chemor en relación con la reforma educativa que, desde luego, Elba Esther no  apoyaba; y no fue coincidencia que fuera  aprehendida un día antes de la realización del congreso  nacional del SNTE,  a realizarse en la ciudad de Guadalajara, donde se  tomarían los acuerdos y darían a conocer la postura del gremio sindical en relación a este asunto;  por tanto, todo apunta  a que fue una venganza política encubierta con argumentos y causales jurídicas (que por supuesto los hay desde hace muchos años)

Otro indicador fue el despliegue policiaco  implementado por la PGR en los aeropuertos de Guadalajara, Tijuana y Toluca esperando el aterrizaje del avión que transportaba a la maestra procedente de la ciudad de san diego, era muy evidente la premura de su detención, con el claro objetivo de descabezar los trabajos del congreso gordillista.

Si realmente esta medida es el inicio de otras muchas para acabar con la impunidad y la corrupción, y en serio EPN  pretende hacer justicia al gremio magisterial y la sociedad en general,  tendrá que continuar con la limpieza en  PEMEX  e investigar los ex gobernadores acusados por peculado, entre los que figuran Andrés Granier de tabasco, Yarrington, Moreira, entre otros muchos funcionarios que, sin duda, fueron alcanzados por algún tentáculo de Elba Esther en su vasto peregrinar por el folklórico paisaje de la política nacional; que me imagino deben estar muy preocupados por el riesgo de que la maestra abra la boca.

Es lógico suponer que en el marco de la firma del pacto por México, los partidos de oposición principalmente los partidos de izquierda, hubieran condicionado su participación  a  acabar con este tipo de figuras políticas tan desacreditadas, pero que además tal estrategia no sea utilizada para legitimar e imprimirle un sello  al actual régimen priista tal y como sucedió con el “quinazo” en 1989.

Hay sobradas razones  para pensar que no fue un acto encaminado a hacer justicia; la detención de la lideresa  fue  el cobro de facturas a  quien sirvió por  30 años al PRI pero que traiciono y su actitud de franca rebeldía al no sujetarse a los acuerdos para reformar el sistema educativo obligo a EPN  a pactar con los partidos y encarcelarla.

 Comentarios: erainbam_59@hotmail.com